El proyecto se define a través de una sola acción: sustraer de la ciudad pavimentada un recorte de 7m de ancho de su superficie e implantar una infraestructura verde continua que integra todos los usos programados, permitiendo al resto ser un espacio neutro y flexible.
Una plaza debe ser la expresión de un vacío. Un gran espacio libre de obstáculos. Construyendo un filtro con la ciudad, el sistema se dispone en los bordes en forma de anillo, liberando un cuadrado de 27x27m. Atravesar el verde para entrar en la plaza.
Dotando la plaza de un 35% de superficie drenante y un 20% de zonas plantadas, el jardín abarca la suficiente dimensión para ser paisaje y nicho ecológico. Este anillo, además, tiene la capacidad para absorber todo el programa, especialmente los juegos y espacios de estancia, situados, gracias a la vegetación, en un entorno de calidad y confort microclimático. El espacio naturaleza-cultura.



