Durante 2010, una chacra a las afueras de Montevideo se convierte en un fenómeno televisivo global. Después de ganar las elecciones, Pepe Mujica renuncia a trasladarse a la Residencia Presidencial para seguir ocupando su domicilio personal. La insólita decisión provoca que decenas de medios de comunicación se interesen por documentar su austero estilo de vida.
Años más tarde se redactan dos acuerdos internacionales con un amplio consenso: los Objetivos de Desarrollo Sostenible y los Acuerdos de Paris. Dos importantes compromisos que resultan incompatibles sin que las comunidades más ricas del planeta reduzcan sustancialmente su huella de carbono, un reto que implica alterar su actual estructura de valores.
En el contexto de los espacios donde habita el poder, la casa de Mujica irrumpe como una inesperada oposición al modelo histórico de las residencias presidenciales, protagonizado por la Casa Blanca y su célebre Sala Oval. ¿Qué arquitectura ha de inspirar, ante este hecho extraordinario, la necesaria construcción de nuevos marcos de referencia?
Nuestra propuesta parte de un análisis espacial del material grabado por distintas cadenas de televisión en la casa del mandatario uruguayo, que nos permite reconstruir con precisión un espacio tipológicamente genérico, del que no existen documentos técnicos, pero que contiene, en diálogo con la Sala Oval (tomada como una simple unidad de medida), una reflexión implícita acerca de la formación de nuevos simbolismos.
ELEPHANT es un objeto-manifiesto formado por la superposición de estas dos arquitecturas virtualmente antagónicas apuntando a un cambió de paradigma. La casa de Mujica es más bonita que la Sala Oval.



